Delegación Presidencial Provincial de
Curicó
Cuando normalizamos lo ilegal, el problema crece
13 de Octubre de 2026

Cuando normalizamos lo ilegal, el problema crece

ÓSCAR ÁGUILA GALDAMES

Delegado Presidencial Provincial de Curicó

Hay frases que escuchamos con demasiada frecuencia: “siempre ha sido así”, “todos lo hacen”, “no pasa nada”. Parecen expresiones inofensivas, pero detrás de ellas existe un riesgo: comenzar a aceptar como normal aquello que no corresponde.

Cuando dejamos de sorprendernos frente a actividades ilegales, miramos hacia otro lado o justificamos determinadas conductas porque “siempre han ocurrido”, debilitamos algo fundamental para nuestra convivencia: el respeto por las normas.

En la provincia de Curicó hemos desarrollado distintas fiscalizaciones y acciones coordinadas junto a municipios, policías y servicios públicos para enfrentar situaciones que afectan la seguridad y tranquilidad de nuestros vecinos. Pero la fiscalización, por sí sola, no es suficiente.

No podemos tener un inspector detrás de cada persona ni un policía en cada esquina, o llenar de comisarías las ciudades. Por eso, denunciar es también una forma concreta de participar y cuidar nuestra comunidad. Cuando somos testigos de una situación que puede constituir un delito o una infracción, informar a las instituciones correspondientes permite activar las herramientas del Estado y orientar las fiscalizaciones donde más se necesitan.

Denunciar no significa exponerse ni enfrentar directamente a quien comete una irregularidad. Significa entregar antecedentes por los canales establecidos y permitir que las autoridades competentes actúen donde más se necesita.

También debemos pensar en quienes trabajan cumpliendo sus permisos, pagando sus impuestos y respetando las exigencias sanitarias y de seguridad. Cuando una actividad funciona al margen de esas obligaciones, no solo se infringe una norma: también se perjudica a quienes hacen las cosas correctamente.

Como Delegación Presidencial Provincial seguiremos fiscalizando y coordinando acciones para hacer cumplir la normativa. Pero necesitamos también una ciudadanía activa: si vemos, informemos; si sabemos, denunciemos; y si denunciamos, dejemos que las instituciones hagan su trabajo.

Porque cuando normalizamos lo ilegal, el problema crece. Cuando denunciamos y actuamos responsablemente, comenzamos a cambiar esa realidad.

Volver